Es gracioso. La vida es
graciosa.
Hace una semana estaba
hablando con un tío al que quiero y respeto mucho, le contaba como me habían
despedido de mi trabajo sin previo aviso y como me querían pagar una miseria. Él
me contaba que en el país en donde el reside eso no se da, que a los
profesionales recién egresados se les respeta, así sean prácticas
profesionales. Me decía que no le parece justo que mis papas hayan invertido
tanto en mí para que ahora una empresa no me valorara como profesional y me
pagara lo que corresponde (que no debería ser el sueldo mínimo para bachilleres
en práctica, la verdad).
Yo concuerdo con él. Una
amiga muy querida me decía, por otro lado, que así se empieza, que no puedes
empezar desde arriba, que hay que tener en cuenta que aun estamos aprendiendo. También
concuerdo con ella. Pero más concuerdo con mi tío, porque llega un momento en el
que debes hacerte respetar como profesional, si tú no te pones un valor ¿quién
te lo va a dar? Hay que saber cuanto valemos y estar seguros de nuestros
conocimientos y que lo que tenemos para dar va a mejorar la empresa a la que entremos.
Pero por ese lado no iba lo que quería decir.
Este tío muy querido y
respetado por mi me decía que hay que ir por la empresa o trabajo que te des
más plata. No concorde con él y le dije que yo preferiría ir a un trabajo, o
hacer un trabajo, que me apasione y me haga feliz. Mi tío, a quien quiero, me
dijo que no, que de que sirve eso si no puedes darte los lujos que deberías al
ser un buen profesional. La verdad es que yo pensaba que todos preferirían
hacer algo que amen en vez de estar en un trabajo que odien pero que les de
buena plata. Pensé que mi tío seria una de esas personas que preferían ser
feliz, parece que me equivoqué.
Cuando hablo de esto siento
que son pocas las personas que entienden mi punto de vista. La verdad es que obviamente
me gustaría ganar millones y darme la gran vida, viajar por el mundo y hospedarme
en hoteles lujosos, ir cada fin de semana en mi yate o mi jet privado a punta
sal o el Caribe, comprarme TODA la ropa del mundo y ese tipo de lujos que yo no
puedo darme porque no gano lo suficiente. No con el sueldo que tengo y no cuando
mis padres ya no me mantienen por completo (porque aun como y duermo bajo su
techo).
Pero la verdad es que yo elegiría
hacer algo que me guste, preferiría trabajar para vivir y no vivir para trabajar.
Preferiría hacer algo que me apasione y que no sea una carga, preferiría no odiar
los lunes y esperar el fin de semana, como muchos. Yo prefiero ser feliz en lo
que haga a tener millones, ¿tu qué prefieres? ¿O ya lo elegiste sin darte cuenta?
Aun sigo en la búsqueda, no
de lo que me haría feliz porque finalmente ya lo sé, sino en encontrar el
camino que me lleve a eso.