20/10/09

Princesas, principe azul y un cuento de hadas



Se supone que no debemos creer en los fairy tales, pero de chiquitas –inocentonas- nos cuentas esas historias en que somos medias indefensas y necesitamos de un príncipe para ser salvadas del mundo cruel en el que nos toco vivir, y hasta ser salvadas de nosotras mismas. Pero ya cuando vamos creciendo nos quitan la ilusión, nos la arrancan como nos arrancan las barbies y nos las hacen cambiar por maquillaje y besos a escondidas saliendo del colegio. “Hijita no creas en eso, eso no pasa en la vida real”, nos advierten, pero entonces para que diablos se pasaron toda mi infancia haciéndome creer en los finales felices, o para tal caso, en los finales felices con príncipes azules. O es una, o es otra. No me vengan con que si existen los finales felices en donde el malo acaba mal y el bueno sale triunfante, eso no pasa, al menos no con la justicia peruana, pero bueno eso es otro tema.

A lo que voy es que se supone que con el paso del tiempo debemos dejar esas fantasías, pisar piso, realidad, y enfrentar que eso no pasa, al menos no así de bonito. Pero, ¿será verdad que ya no creemos en eso?, o simplemente nos pasamos la vida intentando no creer. De niñita yo me ponía papel higiénico en la cabeza y en la falda (como una cola de vestido) y jugaba a que me casaba en la boda perfecta en la Catedral de Lima. Si, es cierto, por Dios que no miento. Y tengo entendido que muchas hacían lo mismo. Conozco chicas que jugaban con carritos y a la pelota. Bueno, yo no, y tu -mamacita- tampoco, acepta nomás, con la mano al pecho. Ah, por cierto en la boda perfecta estaba el novio perfecto que era un príncipe. Una vez mi papá me dijo que yo me tenia que casar con un príncipe, con nadie más, yo creo que a una niña eso la limita un poquito, ¿no?

Me fui del punto. Nos creemos autosuficientes, yo con migo sola puedo, no me quiero casar, no quiero una relación, no creo en el matrimonio, quiero ser soltera por siempre, para que quiero un hombre en mi vida si sola estoy bien. Si pues no, yo también en algún momento he dicho eso, y lo que más digo es que no necesito de un anillo para sentirme realizada. No lo necesito, pero muy en el fondo aún quizá lo quiero, pero eso si, no lo necesito. O sea, nos pasamos diciendo que no necesitamos a esos seres prácticos y locos por la pelota. Pero, por ejemplo, si tengo que ir a algún lugar a las 11 pm, yo prefiero que me acompañe uno de estos seres, o si tengo que irme a mi casa en plena madrugada también…
Y con respecto a los fairy tales, en el fondo aún si creemos un poquito –algunas ilusas más que otras- pero no queremos creer y luchamos todo los días para dejar de hacerlo. O, ¿soy solo yo?

13/10/09

¿Una boda feliz?



Una vez resolví uno de esos test medios tontos- pero entretenidos- del facebook. El resultado fue que seria una novia clásica. ¿Que diablos es eso?, ahorita te lo explico.

Son esas novias que tienen todo lo que se espera se tendrá en una boda, es decir el gran vestido –blanco y virginal porsiacaso-, con el gran velo, la cancioncita esa –tararara tara tara(8)-, las flores , la gran iglesia, la llegada en limosina, los niños educaditos que tiran las flores, el papá como padrino y la mamá del novio como madrina, los aros –caros-, mi cosa azul prestada nueva y vieja, las mejores amigas como damas de honor, y –por supuesto- el novio con su terno de diseñador, su frac, su corbatita de Mickey Mouse, su cabello bien peinado, y él sonriente y feliz, además de churro, caballeroso, con un buen trabajo y una casa en la playa. Seguro crees que exagero un poquito ¿no?, pues la verdad no ah, en algún momento alguna chibola jugo con su barbie y se imaginaba que el ken tenia todas características ya mencionadas.

Bueno, esa idea se va desvaneciendo cuando vas creciendo, claro que no siempre es así, si te empiezo a contar que cosa quiero yo, no lo vas a creer, pero ese no es el tema. ¿Cuándo fue que dejamos de creer en ese perfecto matrimonio o en el final feliz?, o es que ¿Aún seguimos creyendo en esas historias medias fantasiosas, pero, estamos demasiado ocupadas pensando en otras cosas como para darle importancia?, o ¿Es que simplemente no queremos aceptar que le damos importancia?


Pero lo más importante de todo es lo siguiente: ¿Por qué la gente se casa?, enserio, ¿Por qué?, y no es que no crea que el matrimonio sea una celebración del amor y bla bla bla, es sólo que esa tesis no me convence, del todo. Si retrocedemos en la historia la gente se casaba porque ese era el siguiente paso para ser alguien en la sociedad, si eras mujer y estabas soltera después de los 30 ya ni el gato te quería pues mamita. Si tenias más de 40 y… tu, hombre, broder, eras soltero, no es que se te computaba un hombre interesante ni trabajador, no, lo más probable es que seas del otro bando, maripositas veo volar…

Pero, como vemos, aún no encuentro respuesta a esa pregunta. Tomemos la amistad por ejemplo, yo tengo unas cuentas mejores amigas, y no necesito firmar un papel y demostrar ante un juez que seremos mejores amigas para siempre, no es necesario. Lo que pasa es que lo que existe -la amistad, pues- es tan real y autentica que no necesita de babosadas que lo reafirmen o que hagan sentir la seguridad que de verdad existe y que de verdad es para siempre. Como ves, tengo mucha razón.
Ah… y… de 10 matrimonios 6 acaban en divorcio… (además estoy segura que de los 4 que quedan, 2 son gays en closet, y no es que no crea en el matrimonio eh, porque de creer creo, así como creo que los príncipes azules si existen y que el hombre perfecto esta por ahí).

Este es un video promocional de la serie The Oficce, yo nunca la he visto, pero el speech que da Jim sobre el matrimonio o la esposa que esperaba… me mata.